• Las marchas exploratorias son una herramienta clave para analizar cómo se percibe y se vive la seguridad en el espacio público desde una perspectiva feminista e interseccional.
  • A través de estos recorridos participativos, se detectan elementos que favorecen o dificultan la movilidad y la autonomía, permitiendo transformar los municipios en entornos más accesibles, seguros y equitativos para todos.

La desigualdad de género también se refleja en la forma en que se construye, se utiliza y se ocupa el espacio urbano. Por este motivo, las marchas exploratorias son una herramienta esencial para repensar los espacios públicos y garantizar que respondan a las necesidades de todas las personas, especialmente de las mujeres.

¿Qué son las marchas exploratorias?

Las marchas exploratorias son recorridos grupales por entornos urbanos liderados por mujeres y guiados por una dinamizadora. El objetivo no es solo analizar los espacios desde el punto de vista físico, sino también social y simbólico, para entender cómo condicionan la percepción de inseguridad y autonomía.

Esta metodología, propia del urbanismo feminista, da voz a las mujeres como expertas del territorio donde viven y se mueven. Su participación permite detectar elementos favorables y desfavorables y generar cambios para asegurar la seguridad y mejorar el bienestar de todos.

Objetivos de las marchas exploratorias

  • Detectar espacios favorables y desfavorables, analizando cómo el género y otras variables influyen en la seguridad.
  • Valorar el conocimiento de las participantes, convirtiendo sus experiencias en criterios para mejorar el entorno urbano.
  • Promover el empoderamiento colectivo, fomentando la participación activa de las mujeres en la transformación de su municipio.

Seguridad con perspectiva feminista

El urbanismo tradicional a menudo prioriza la productividad y la funcionalidad por encima de las necesidades relacionadas con el cuidado, la comunidad y la vida cotidiana. El urbanismo feminista, en cambio, entiende la seguridad de manera integral y reconoce la conexión entre las violencias que se viven en el espacio público y las del ámbito privado.

Mediante las marchas exploratorias, se analizan elementos físicos como la iluminación, la accesibilidad o la señalización, y también aspectos sociales, como la vitalidad del espacio o la vigilancia informal. El objetivo es garantizar que todos puedan moverse libremente, con autonomía y sin miedo.

Principios para entornos urbanos seguros

A partir del análisis colectivo y participativo, las marchas exploratorias permiten identificar factores clave que influyen en la seguridad y el bienestar en los espacios públicos. Algunos de los aspectos más relevantes que se tienen en cuenta son:

  • Iluminación adecuada: una buena iluminación reduce la percepción de inseguridad y mejora la visibilidad.
  • Accesibilidad universal: los espacios deben ser transitables para todos, independientemente de su movilidad.
  • Visibilidad y apertura de los espacios: evitar rincones ocultos o zonas con poca visibilidad que generen sensación de aislamiento.
  • Presencia y actividad social: fomentar un uso diverso de los espacios para garantizar su vitalidad y ocupación continua.
  • Mantenimiento y limpieza: un espacio cuidado transmite seguridad y favorece su apropiación por parte de la comunidad.
  • Señalización clara e intuitiva: la información debe ser accesible y comprensible para facilitar la movilidad y la orientación.

¿Cómo desarrollamos las marchas exploratorias?

Nos encargamos de todo el proceso, desde las reuniones iniciales para definir objetivos hasta el diseño y dinamización de la marcha. También preparamos el informe final con recomendaciones y presentamos los resultados en las reuniones de retorno.

Hacia ciudades más seguras e igualitarias

El urbanismo no es neutro y tiene un impacto directo en la vida cotidiana de las personas. Con las marchas exploratorias se promueve un modelo de ciudad que prioriza la seguridad, la accesibilidad y la inclusión. Transformar los espacios urbanos desde esta perspectiva permite garantizar entornos más seguros para todos.

Ponte en contacto con nosotros para impulsar una marcha exploratoria en tu municipio y trabajar juntas por una ciudad más segura e igualitaria.

En la continua batalla contra la violencia machista, surgen iniciativas innovadoras que buscan no sólo combatir esta lacra, sino también brindar apoyo y protección a las víctimas. Uno de estos ejemplos son los Puntos Lila, espacios seguros y solidarios que se han convertido en refugios de esperanza en la lucha contra la violencia de género.

¿Qué son los Puntos Lila?

Los Puntos Lila son áreas designadas en espacios públicos, como festivales, conciertos, marchas o eventos deportivos, donde se pueden acercar personas que buscan ayuda, asesoramiento o apoyo en caso de experimentar o presenciar situaciones de violencia sexista. Estos puntos suelen estar identificados con el color violeta, símbolo de la lucha feminista y la lucha contra la violencia de género.

Objetivos y funciones

El principal objetivo de los Punts Liles es proporcionar un entorno seguro y solidario donde las personas se puedan sentir protegidas y donde reciban el apoyo necesario en caso de haber sufrido situaciones de violencia sexista. Entre las funciones que desempeñan estos puntos se incluyen:

Asistencia y Orientación: Personal capacitado está disponible para dar soporte emocional, asesoramiento y orientación sobre cómo actuar ante situaciones de violencia de género.

Acompañamiento: Se ofrece acompañamiento a las víctimas para ayudarles a sentirse seguras y protegidas mientras buscan ayuda adicional o toman decisiones sobre cómo proceder.

• Prevención y Sensibilización: Los Puntos Lila también tienen un papel importante en la prevención y sensibilización sobre la violencia sexista, educando al público sobre los signos de abuso y fomentando una cultura de respeto y equidad.

• Difusión de Recursos: Se proporciona información sobre recursos disponibles, tales como líneas de ayuda, refugios de emergencia, servicios legales y programas de apoyo psicológico para que las víctimas puedan acceder a la ayuda que necesitan.

Impacto de los Puntos Lilas

Los Puntos Lila han tenido un impacto significativo en la lucha contra la violencia machista al proporcionar un espacio seguro y accesible en el que las víctimas pueden buscar ayuda y apoyo. Además de ofrecer asistencia inmediata, estos puntos también contribuyen a crear conciencia sobre la violencia de género y promover una cultura de solidaridad y apoyo mutuo.

Importancia en eventos masivos

Los Puntos Lila son especialmente relevantes en eventos masivos, donde las multitudes y el anonimato pueden aumentar el riesgo de violencia machista. Al proporcionar una presencia visible y activa en estos espacios, los Punts Lila ayudan a disuadir a la violencia y ofrecen un recurso vital para quien lo necesite.

Se trata de una poderosa herramienta en la lucha contra la violencia machista, para dar seguridad, apoyo y solidaridad a las víctimas en momentos de necesidad. Estos espacios no sólo proporcionan asistencia práctica, sino que también envían un mensaje claro que la violencia de género no será tolerada y que existe una red de personas dispuestas a ayudar y apoyar a quienes la han sufrido. En un mundo donde la violencia machista sigue siendo una realidad desafortunada, los Puntos Lila son una esperanza y un recordatorio de que juntos y juntas podemos trabajar hacia un futuro más seguro y equitativo para todos.

En Plataforma de Comunicació ofrecemos servicios de Punts Liles, adaptados a cada necesidad. Para más información puede escribirnos en el mail puntlila@plataformadecomunicacio.com

A raíz de la conmemoración del Día Internacional para la eliminación de la violencia de género, que se celebra el 25 de noviembre, en Plataforma de Comunicació pusimos en marcha una serie de talleres de sensibilización y concienciación a favor de la igualdad entre hombres y mujeres.

A pesar de los esfuerzos que durante años han llevado a cabo asociaciones, colectivos y entidades, nuestro país continúa año tras año registrando tasas altísimas de crímenes contra las mujeres. La violencia machista es un problema endémico de nuestra sociedad y hay que fomentar la igualdad a través de la educación.

Nuestro equipo es parte implicada en esta lucha para tratar de prevenir y actuar contra cualquier privación de libertad de las mujeres, además de promover la denuncia entre todos los públicos a través de actividades presenciales y online que destapan casos cotidianos arraigados a un comportamiento histórico y culturalmente machista.

Uno de los talleres trataba de poner en acción situaciones micromachistas del día a día que tenemos interiorizadas como algo normal. Por ejemplo, que las chicas se avisan entre ellas cuando llegan a casa o que el vestuario de superhéroes esté dirigido siempre a los niños y el de princesas a las niñas.

Por otra parte, transformamos el popular juego de preguntas y respuestas Trivial en un ejercicio de conocimiento de conceptos que se han discutido y continúan transformándose en nuestra sociedad como lucha por la igualdad de género.

Mucha música que escuchamos es machista

Sin duda, la actividad que más motivó a los participantes fue el taller que incentivaba a descubrir los secretos ocultos de la música pop. Canciones que cantamos y bailamos sin darnos cuenta de los mensajes sexistas y violentos que llevan de forma intrínseca.

Lejos de pasarlos por alto, desmontamos los estereotipos de género y al mismo tiempo fomentamos relaciones afectivas sanas que en ningún caso estén basadas en la sumisión de un sexo hacia el otro. Y como la música lo cura todo, el taller hizo brotar la creatividad de la juventud y convirtieron las canciones en hits igualitarios.

No os perdáis el Remix Feminista:

Becky G i Natti Natasha – Sin Pijama

Estopa- La raja de tu falda

C. Tangana – Demasiadas mujeres

A lo largo de todo este año de pandemia, un gran número de celebraciones en Cataluña se han visto afectadas y han sufrido cancelaciones, aplazamientos o se han tenido que adaptar a las normas de seguridad sanitarias.   Con el avance de la vacunación y los efectos de las restricciones en cuanto a la disminución del número de casos de Covid-19, este verano se retomarán muchas actividades de ocio y culturales. Y es momento de garantizar que las mujeres también pueden disfrutar de forma segura.   Para estar seguros de que el ocio no implique problemas para las mujeres, recuperamos la acción contra la violencia machista montando un dispositivo que facilite un espacio que garantice las mismas condiciones para ellas que para los hombres.   Se trata de instalar un Punto Lila – con carpa o itinerante- de información, sensibilización y de atención si se diera el caso de que una persona sufriera o presenciara una agresión sexista o LGTBIfóbica.

El servicio es totalmente personalizado y ofrecemos asesoramiento sobre el protocolo de actuación y de atención, soporte en la organización, formación del personal, especialistas en violencia de género y elaboración de material de prevención y sensibilización. Velaremos para garantizar todas las medidas higiénicas y sanitarias mediante el uso de mascarillas, dispondremos de gel hidroalcohólico y mantendremos una distancia de seguridad con los asistentes.

Estamos viviendo un verano atípico en el que la nueva normalidad ha cambiado muchos planes, pero en el que la vida no se detiene. En cuanto al ocio, muchas fiestas mayores han sido canceladas, pero esto no significa que la gente no salga y se produzcan concentraciones espontáneas en el espacio público, como ya hemos visto desde que comenzó la desescalada.

Estas concentraciones pueden generar molestias a los vecinos y vecinas, problemas de convivencia y agresiones sexuales, además de problemas de salud. Por ello el Punto Lila se transforma en un servicio de intervención integral en el espacio público adaptado a la realidad actual en la que hay que actuar sobre diferentes temas a la vez, pero sin olvidar que cualquier intervención en la vía pública para fomentar la convivencia también debe incluir un esfuerzo especial para garantizar la seguridad de las mujeres.

Se crearán equipos de cuatro profesionales debidamente identificados que, en el horario nocturno establecido, harán un itinerario por las zonas donde haya más concentración de gente o donde haya grupos grandes de jóvenes. Estos equipos ampliados están formados por cuatro profesionales de diferentes áreas:

  • Psicología
  • Educación social
  • Salud
  • Violencia de género

Sus funciones serán interactuar con los grupos de jóvenes para favorecer la buena convivencia, así como informar sobre los riesgos del consumo de drogas, ofreciendo apoyo a quien lo pueda necesitar y estableciendo una relación de confianza con quien detecte más vulnerable. El equipo debe visualizar que también protege a las chicas jóvenes para darles seguridad para que ellas también puedan disfrutar de la noche al igual que los chicos. También pueden repartir material, como preservativos o pulseras LGTBI o de “NO ES NO”, una acción que puede servir de excusa para establecer relación con muchos de estos grupos.

Los objetivos de la Unidad de Intervención Integral en el Espacio Público son:

  • Detectar espacios públicos especialmente problemáticos
  • Informar sobre los efectos nocivos del consumo de drogas
  • Atender en primera instancia a personas con un problema de salud y activar los servicios de emergencias, en caso de ser necesario.
  • Detectar posibles problemas de violencia o agresiones sexuales.
  • Prevención de situaciones de conflictividad, alertando a los cuerpos de seguridad.
  • Tener un efecto disuasorio.
  • Sensibilizar.

Al finalizar el servicio, entregamos un informe de observación integral a partir de los datos recopilados en las fichas de observación que se convierte en una herramienta de prevención y planificación de actuaciones en la vía pública en un verano especialmente complicado.