Estamos viviendo un verano atípico en el que la nueva normalidad ha cambiado muchos planes, pero en el que la vida no se detiene. En cuanto al ocio, muchas fiestas mayores han sido canceladas, pero esto no significa que la gente no salga y se produzcan concentraciones espontáneas en el espacio público, como ya hemos visto desde que comenzó la desescalada.

Estas concentraciones pueden generar molestias a los vecinos y vecinas, problemas de convivencia y agresiones sexuales, además de problemas de salud. Por ello el Punto Lila se transforma en un servicio de intervención integral en el espacio público adaptado a la realidad actual en la que hay que actuar sobre diferentes temas a la vez, pero sin olvidar que cualquier intervención en la vía pública para fomentar la convivencia también debe incluir un esfuerzo especial para garantizar la seguridad de las mujeres.

Se crearán equipos de cuatro profesionales debidamente identificados que, en el horario nocturno establecido, harán un itinerario por las zonas donde haya más concentración de gente o donde haya grupos grandes de jóvenes. Estos equipos ampliados están formados por cuatro profesionales de diferentes áreas:

  • Psicología
  • Educación social
  • Salud
  • Violencia de género

Sus funciones serán interactuar con los grupos de jóvenes para favorecer la buena convivencia, así como informar sobre los riesgos del consumo de drogas, ofreciendo apoyo a quien lo pueda necesitar y estableciendo una relación de confianza con quien detecte más vulnerable. El equipo debe visualizar que también protege a las chicas jóvenes para darles seguridad para que ellas también puedan disfrutar de la noche al igual que los chicos. También pueden repartir material, como preservativos o pulseras LGTBI o de “NO ES NO”, una acción que puede servir de excusa para establecer relación con muchos de estos grupos.

Los objetivos de la Unidad de Intervención Integral en el Espacio Público son:

  • Detectar espacios públicos especialmente problemáticos
  • Informar sobre los efectos nocivos del consumo de drogas
  • Atender en primera instancia a personas con un problema de salud y activar los servicios de emergencias, en caso de ser necesario.
  • Detectar posibles problemas de violencia o agresiones sexuales.
  • Prevención de situaciones de conflictividad, alertando a los cuerpos de seguridad.
  • Tener un efecto disuasorio.
  • Sensibilizar.

Al finalizar el servicio, entregamos un informe de observación integral a partir de los datos recopilados en las fichas de observación que se convierte en una herramienta de prevención y planificación de actuaciones en la vía pública en un verano especialmente complicado.